Que pena me da lo que está sucediendo en nuestra querida España.
Estamos viendo con una cierta resignación e indignación, como una cuadrilla de irresponsables aventureros revanchistas y guerracivilistas se la están cargando, solos o en compañía de otros, sus socios, como los pro etarras, los golpistas catalanes y los independentistas vascos, vamos toda la peor gente, la que quiere destruir nuestra España y llevarnos a la quiebra, convirtiéndola en un Estado fallido, como una especie de "España-zuela", al estilo de la Venezuela chavista.
Con la que está cayendo en lo sanitario, social, educacional cultural y económico, para Pedro, Pablo y compañía lo primordial es profanar tumbas, expulsar a los monjes de su Abadía, derribar cruces, reavivar viejos rencores y volver a enfrentar a los españoles.
Parecía imposible que ésta situación pudiera llegar a darse en un estado miembro de la UE, pero aquí estamos a la espera de que va a pasar, de cuando darán el "golpe" definitivo a la Constitución y a la democracia en España.
Se están aprovechando de la resignación e impotencia que invaden a los españoles, para tomar a su antojo peligrosas decisiones que enfrentarán a los españoles de nuevo, volviendo a "resucitar" las "dos españas", el "No Pasarán" e imponer la 3ª República, dando con ello, por terminada una pausa de paz y prosperidad de 80 años.
¿ De que nos han servido estos 44 años de Democracia?
Pues parece que nos están sirviendo para regresar al pasado, gracias a unos desaprensivos, sin escrúpulos, que no creen en lo que significa el honor, la lealtad y la dignidad.
Cristo, defiéndenos de estas hordas que quieren destruir lo conseguido entre todos los españoles con tanto sacrificio, por el mero hecho de que fueron unos perdedores y no quisieron reconciliarse, esperando agazapados el momento actual, para llevar a cabo su quimérica revolución, made "caiga quien caiga".
El nuevo "Frente Popular" sigue adelante, con su ruta sustentada en la mentira, el caos y la propaganda.
Fuentes de toda solvencia de La Moncloa cuentan que no es extraño oír al presidente del Gobierno invocar con frecuencia el espíritu del dictador por los pasillos del complejo: "Franco, Franco, Franco".
No se corta un pelo.
El general es una fuente inagotable de recursos, el comodín interminable, un as tras otro as en la manga, una especie de amigo imaginario del líder del PSOE.
Bueno, voy a parar, pues creo que por hoy, ya he echado suficiente bilis y me voy a frenar, echando mano del optimismo e ilusión que me caracteriza.
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